20 palabras esenciales sobre la artritis

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Tipos de artritis, artritis reumatoide, corticoides como la prednisona, terapia biológica o terapia ocupacional… Glosario de la artritis.

El diagnóstico de una enfermedad, por leve que esta sea, siempre nos deja un poco desconcertados. Nuestro médico garabatea palabras indescifrables al otro lado de la mesa mientras nos habla en términos que no hemos oído en nuestra vida. Cuando además este diagnóstico es el de una enfermedad crónica, el miedo y las dudas se multiplican por mil. ¿Es lo que ocurre en tu caso? ¿Te acaban de diagnosticar artritis y todavía no sabes muy bien qué significan ciertas palabras a las que tu médico se ha referido? ¿Metotrequé? ¡Si algunas son casi impronunciables! Respira hondo porque estás a punto de descubrir las claves de una enfermedad que, si sabes controlarla, no tiene por qué atormentarte. Aquí van algunas palabras que necesitas saber.

Articulación: Es, simple y llanamente, el lugar de unión de dos o más huesos.

Artritis psoriásica: Es una enfermedad de las articulaciones que se presenta en algunas personas que padecen psoriasis (aproximadamente un 10 %). Suele iniciarse poco a poco y la psoriasis aparecer años antes que la artritis.

Artritis infecciosa: Es la inflamación articular que aparece debido a una infección, por lo general bacteriana. Sucede cuando una bacteria u otro agente infeccioso invade una articulación provocando inflamación, enrojecimiento y aumento de la temperatura. También es conocida como artritis séptica o bacteriana.

Artritis reumatoide: Es una enfermedad que afecta a las articulaciones causando dolor, hinchazón y rigidez. Por lo general, si se padece artritis reumatoide en una rodilla o muñeca, la otra rodilla o muñeca también se verá afectada, vamos, que suele afectar de forma simétrica.

Artritis reumatoide juvenil: Es el tipo de artritis que se presenta en los niños menores de 16 años. Al igual que en el caso de los adultos, la artritis juvenil provoca inflamación, rigidez y pérdida de la movilidad en las articulaciones.

Artritis juvenil sistémica: Artritis juvenil que además de afectar a las articulaciones, causa daños en los órganos internos.

Brote sintomático: Es un periodo en el que los síntomas se acentúan y que suele prolongarse durante unas cuantas semanas, incluso unos pocos meses. Por suerte, los brotes suelen alternarse con otros periodos de calma relativa o absolutamente asintomáticos.

Cartílago: Es el tipo de tejido que cubre la superficie de un hueso en una articulación. El cartílago ayuda a reducir la fricción entre los huesos que permiten los movimientos de una articulación.

Corticoides: Es un medicamento de efecto antiinflamatorio potente. En el caso de la artritis reumatoide suele resultar muy eficaz a la hora de aliviar el dolor, la rigidez y la inflamación articular.

Factor reumatoide: Es una proteína producida por el sistema inmunológico que puede afectar a los tejidos sanos del cuerpo. Se encuentra presente en aproximadamente el 80% de las personas con artritis reumatoide.

Fisioterapia: Es una técnica curativa que utiliza medios naturales para el tratamiento de ciertas enfermedades. Suele emplear el frío, el calor, el agua, las corrientes eléctricas, los masajes y ciertos tipos de ejercicios. Se utiliza para disminuir los dolores y hacer la vida más fácil de las personas con artritis e incorporarlos a sus actividades cotidianas.

Inflamación: Es una reacción defensiva del sistema inmunológico ante una posible amenaza y uno de los síntomas más comunes de la artritis. Se caracteriza por venir acompañada de calor, en ocasiones enrojecimiento, dolor y rigidez de la zona afectada.

Líquido articular: Fluido que rellena la cavidad articular y que actúa como una especie de lubricante reduciendo el roce entre las estructuras de una articulación.

Metotrexato: Es un fármaco antirreumático tradicional que se utiliza con mucha frecuencia en el tratamiento de la artritis reumatoide para modular el sistema inmunológico y controlar la enfermedad.

Nódulos reumatoides: Son nodulaciones más o menos consistentes, por lo general son indoloras y se forman debajo de la piel en el 10-25% de las personas con artritis reumatoide aunque se pueden localizar en otros órganos.

Oligoartritis: Es la inflamación articular que suele afectar a un número pequeño de articulaciones, generalmente solo a una. Se dice que es aguda y su duración no es mayor de seis semanas.

Prednisona: Es un medicamento del grupo de los corticoides que se utiliza con frecuencia en el tratamiento de la artritis. Suele tomarse de forma oral, aunque en algunos casos se administra por inyecciones.

Reumatólogo: Es el médico especializado en la atención de personas que padecen alguna enfermedad reumática.

Terapia ocupacional: Es el conjunto de técnicas y métodos que, a través de actividades aplicadas con fines terapéuticos, previene y mantiene la salud favoreciendo la restauración de ciertas funciones que se han ido perdiendo. Es muy útil para las personas con artritis y que han ido viendo mermadas sus capacidades funcionales.

Terapia biológica: Son medicamentos elaborados a partir de células cultivadas, son diseñados para actuar en ciertas partes del sistema inmunitario que tienen un papel muy importante en el desarrollo de la inflamación en la artritis reumatoide.

Los nódulos reumatoides: qué son, ¿cómo evolucionan y cómo se tratan?

En ocasiones, como una manifestación de la artritis, pueden desarrollarse protuberancias o nódulos en la piel cercana a las articulaciones. Suelen medir de 1 a 5 centímetros de diámetro, tienen consistencia firme y no muestran signos inflamatorios en su superficie. Son nódulos compuestos por colágeno o tejido conectivo que se acumula.

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Las localizaciones más frecuentes son los dedos de las manos, pero también los codos,  las rodillas y los pabellones auriculares. También se han descrito nódulos reumatoides en otras zonas menos habituales como la esclera (ojo), músculo, pulmón o corazón. Por lo general, su localización típica son los puntos de presión.

Cuando estas protuberancias se desarrollan en las articulaciones del extremo de los dedos (distales) se denominan nódulos de Heberden, mientras que si se presentan en las articulaciones medias de los dedos se llaman nódulos de Bouchard. La aparición de nódulos en personas con artritis reumatoide está en relación con formas más agresivas de la enfermedad.

¿Por qué aparecen?

Los nódulos de Heberden y Bouchard usualmente aparecen sin que haya habido una lesión previa, aunque en ocasiones pueden aparecer después de un golpe o traumatismo. Suelen presentarse más a menudo en mujeres, generalmente entre los cuarenta y los sesenta años de edad, existiendo un componente familiar asociado, lo que indica una tendencia hereditaria a desarrollarlos.

Se desconoce la causa concreta de su aparición. Aunque se han propuesto diferentes mecanismos: lesiones en arterias o venas de la zona, microtraumatismos repetidos o el depósito de inmunocomplejos (moléculas del sistema inmune), ninguna de estas causas se ha podido demostrar de manera irrefutable a día de hoy.

Algunos estudios han relacionado la inducción de nódulos con la toma de algunos fármacos como es en el caso de la artritis reumatoide.

Existen otras circunstancias en las que los nódulos pueden aparecer. En estos casos, el diagnóstico definitivo de su origen lo dará el estudio en el laboratorio del nódulo subcutáneo tras extirparlo.

¿Qué síntomas provocan?

 Los nódulos de Heberden o Bouchard habitualmente aparecen primero en un dedo, pudiendo posteriormente presentarse en los otros. Algunas personas notan enrojecimiento súbito, hinchazón, dolor y aumento de sensibilidad en las articulaciones afectadas, mientras que en otras ocasiones, las protuberancias aparecen gradualmente, con apenas molestias o dolor asociado. Las yemas de los dedos pueden percibirse como entumecidas, con sensación de hormigueo, y en algunas personas los nódulos pueden hacer sentir a la persona torpe a la hora de usar sus manos. Sin embargo, a pesar del dolor, la mayoría de las personas mantienen la funcionalidad.

¿Cómo se tratan?

Dado que, por lo general los nódulos reumatoides son asintomáticos, no requieren tratamiento y su manejo se incluiría dentro del manejo general del componente inflamatorio de la enfermedad.

Sin embargo, en ocasiones hay que recurrir a la fisioterapia, con ejercicios para mejorar la amplitud de movimiento y para mantener las articulaciones tan flexibles como sea posible. Otras veces para controlar el dolor y la inflamación no queda más remedio que tomar analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINE). Ocasionalmente puede ser necesaria la inyección de corticosteroides en las articulaciones que estén gravemente afectadas para reducir el dolor o el tamaño de la lesión, aunque rara vez se consigue la desaparición completa. En casos extremos, cuando las lesiones están muy avanzadas y producen molestias muy intensas, la extirpación quirúrgica puede ser una opción a valorar.

Artritis del pie y el tobillo

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​El dolor y la rigidez que usted siente en los pies y los tobillos a medida que pasan los años puede ser artritis. Si no se trata, este dolor persistente puede empeorar y, eventualmente, ser tan insoportable que ya no le permita caminar, incluso distancias cortas. La artritis grave puede restringir su movilidad y limitar su calidad de vida, pero con el tratamiento adecuado, puede disminuir el avance de la artritis y tener una vida más productiva.


¿Qué es la artritis? 

La artritis es un término amplio para una serie de afecciones que destruyen el funcionamiento de una articulación normal.

La artritis puede afectar la espalda, cuello, cadera, rodillas, hombros o manos, pero también los pies y tobillos. Alrededor de la mitad de las personas entre los 60 y 70 años tiene artritis en los pies o en los tobillos que puede no provocar síntomas.

Existen distintos tipos de artritis. El tipo más común, es la Osteoartritis que se produce a raíz del daño por “desgaste y desgarro” del cartílago de la articulación (el tejido blando entre los huesos de la articulación) que aparece con los años. El resultado es inflamación, enrojecimiento, hinchazón y dolor en la articulación.

Además, una lesión repentina y traumática, como un hueso roto, ligamento desgarrado o esguince de tobillo moderado pueden hacer que la articulación lesionada se vuelva artrítica en el futuro. A veces, una lesión traumática produce artritis en la articulación lesionada, pese a que la articulación haya recibido una adecuada atención médica al momento de la lesión.

Otro de los tipos más comunes es la artritis reumatoide, es una afección inflamatoria provocada por una irritación del revestimiento de la articulación (la sinovia). Las personas que padecen Artritis Reumatoide durante al menos 10 años, casi siempre desarrollan artritis en alguna parte del pie o tobillo.

Otros tipos de artritis inflamatoria incluyen la gota, el lupus, la espondilitis anquilosante y la artritis psoriásica.

Anatomía del pie

El pie tiene 26 huesos y más de 30 articulaciones. Estos se mantienen unidos por bandas fuertes de tejido, llamadas ligamentos. Los músculos, los tendones y ligamentos trabajan junto con las diversas articulaciones del pie para controlar el movimiento. Este movimiento suave hace posible que una persona camine bien. Cuando tiene artritis en el pie, siente dolor y el movimiento se limita, de manera tal que no puede caminar bien.

Mejoramos sin dañar

La artritis reumatoide o “la inflexibilidad autodestructiva”

El reuma es una enfermedad dolorosa que causa rigidez y deformación en las articulaciones, principalmente de las manos.  Al ser afectadas nuestras articulaciones – aquellas encargadas de flexibilizar nuestro cuerpo-, la relación emocional nos descubre a una persona inflexible con alguna cuestión de su vida que no está sabiendo aceptar.

Las manos son nuestros instrumentos para “hacer”, pero también para tomar y soltar, por lo que, si la artritis reumatoide está concentrada en las manos, el conflicto de base estaría muy relacionado con esta materialización de lo que proyectamos.inflexibilidad-artricenter

En la artritis hay un sentimiento profundo de “victima”. Lo se ha visto en mujeres principalmente- muy enfadadas con la vida o con un ser querido en especial, puede ser la madre o el padre, el cual ha muerto o ha desaparecido de su vida, dejando a dicha persona con un sentimiento de soledad y abandono. Este es un ejemplo de cómo se siente la persona que sufre de artritis reumatoide.

El sentimiento de desolación y rabia es tan grande que se genera en dicha persona un sentimiento inconsciente de desvalorización, que acaba siendo una autodestrucción, pues es el reuma una enfermedad autoinmune, en el que se produce por tanto un auto ataque destructivo de las propias articulaciones.

La persona que sufre de reumatismo, no se da muchos chances en la vida, vive su día a día de forma más bien amarga y sufre su dolor como una manera de castigo y autoafirmación de su sentimiento de víctima.

Si padeces esta enfermedad, es conveniente que te des más amor. Que te concedas más homenajes y aprendas a disfrutar todo lo bueno que te da la vida, valorándote más y dejando los juicios a un lado, tanto de ti como de aquellos a los que amas y te rodean.  Ser más flexible con la vida y con tus circunstancias, entendiendo que todo lo que te ocurre, por muy negativo que parezca, es una bendición que te permitirá aprender a amarte y amar al prójimo.

El especialista aporta esta visión desde la biodescodificación, la ciencia que estudia la relación del síntoma con los conflictos emocionales y mentales, derivados de las circunstancias y creencias del individuo en relación a su entorno familiar, social y cultural.

 

Si usted sufre de dolor de artritis y dolores articulares, esto es lo que debe saber

magnesio

El malestar y el dolor de todas las formas de artritis se puede reducir significativamente con ciertos remedios caseros. Debido a que el dolor y la rigidez de la artritis son causados por la inflamación de las articulaciones, es necesario conocer el origen de la inflamación para reducirla. Para ello, le presentamos los siguientes remedios naturales.

  • Jengibre: Las propiedades anti-inflamatorias del jengibre, y su capacidad para reducir la inflamación y el dolor en las articulaciones han sido probados por muchos estudios. Los efectos del jengibre son similares a los del ibuprofeno y a veces incluso más efectivos. Beba hasta 4 tazas de té de jengibre todos los días, o úselo en vinagretas, salsas, granolas y chutneys.
  • Magnesio: Este mineral es vital para más de 300 respuestas biomecánicas, una de las cuales es el proceso de aliviar el dolor y la rigidez. El magnesio también ayuda en la mineralización del hueso, significando que guarda sus huesos fuertes. Para combatir la artritis, coma una dieta rica en magnesio como: nueces, frijoles y hojas verdes oscuras. Como alternativa, puede tomarlo como una forma de suplemento, o aplicar un magnesio tópico a las articulaciones doloridas.
  • Baño en la Mañana: Baño largo, caliente por la mañana se aflojan cualquier rigidez que tiene en sus articulaciones. Para evitar el despertar con una terrible rigidez, duerma con una almohadilla de calefacción o una manta eléctrica.
  • Cúrcuma: El compuesto activo de la cúrcuma, alivia eficazmente la inflamación en la artritis, de acuerdo con el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa. Usted puede agregar fácilmente esta especia picante, deliciosa en su dieta diaria. Añadir a su tortilla, hacer un té de cúrcuma o un curry indio.
  • Aceite de Oliva: Las enzimas anti-inflamatorias en aceite de oliva virgen extra prensado en frío funcionan igual que el ibuprofeno, sin los efectos secundarios. Para añadirlo a su dieta, úselo en lugar de mantequilla en varios platos, o aplíquelo tópicamente en las articulaciones y masajee suavemente. Haga esto masajes relajantes dos veces al día.
  • Consuma más Pescado: El atún, el salmón, la caballa y el arenque contienen ácidos grasos omega-3 que, según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa, ayudan a aliviar las articulaciones sensibles y la rigidez matutina. Otra opción para obtener la cantidad diaria de ácidos grasos omega-3, es tomar suplemento de aceite de pescado.
  • Utilice Guantes Para Dormir: Aunque un poco extraño, usar guantes mientras duerme por la noche evitara que sus manos se hinchen por mañana. Use guantes ajustados para evitar que sus manos se hinchen y se hinchen por la mañana. Otra opción es envolver un pañuelo alrededor de las rodillas o los codos adoloridos para aliviar el dolor.
  • Consuma más Cítricos: Los limones, la lima y las naranjas son muy útiles en el tratamiento de la osteoartritis debido al alto contenido de vitamina C. Esta vitamina es esencial en la formación de los componentes principales del cartílago, y lucha contra los radicales libres que dañan el cartílago. Para obtener más vitamina C, beber agua con limón o lima y jugo de naranja, o comer más limones y naranjas.

La artritis no tiene que ser dolorosa y debilitante. Todo lo que tienes que hacer es adoptar algunos de estos remedios caseros y se sentirá el alivio en un corto período de tiempo.

Si utiliza cualquier otro remedio casero para la artritis, no dude en compartir sus comentarios.

¿Se ha preguntado cómo se diagnostica la artritis reumatoide?

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Historial clínico y examen físico

Para diagnosticar la Artritis Reumatoide, su médico tendrá en cuenta su historial clínico y le hará un examen físico para definir los criterios clínicos de la enfermedad que incluye:

  • Hinchazón, calor y movilidad limitada de las articulaciones
  • Nódulos o bultos bajo la piel
  • El patrón de las articulaciones afectadas

Su médico también podría preguntarle si ha experimentado fatiga o una sensación general de rigidez, especialmente al levantarse por las mañanas, ya que estos dos síntomas están asociados con la Artritis Reumatoide.

Análisis de sangre

Su médico también podría recomendar que se practique algunos análisis de sangre. Ciertos análisis detectan la presencia de unas inmunoglobulinas llamado factor reumatoide, que está asociada con la enfermedad, así como la presencia de anticuerpos (anticcp) que estar negativos no excluye el diagnóstico de la enfermedad, igualmente el factor reumatoide se puede encontrar positivo en personas que no tienen Artritis Reumatoide. Otras alteraciones que se detectan a través de las pruebas de laboratorios incluyen la presencia de anemia y la elevación de la velocidad y de sedimentación globular media (VSG) y/o la proteína C reactiva (PCR),  que indican presencia de inflamación.

Aunque estos análisis de sangre pueden ser útiles para establecer un diagnóstico, no hay una prueba única que pueda establecer o excluir un diagnóstico de Artritis Reumatoide.

Rayos X

Aunque durante la primera etapa de la Artritis Reumatoide las radiografías suelen resultar normales, los daños articulares que pueden aparecer a medida que progresa la enfermedad, ayudan a confirmar el diagnóstico. Entre los resultados que suelen sugerir la presencia de Artritis Reumatoide se incluyen:

  • Pérdida ósea en los márgenes de la articulación, llamadas erosiones
  • Pérdida de cartílago articular

Consulte con un reumatólogo siempre que haya dudas sobre el diagnóstico.

Además del dolor y la inflamación en las articulaciones ¿existen más síntomas de artritis?

Hay un grupo de síntomas que disminuyen la calidad de vida de la persona que padece artritis reumatoide:

1.- Dificultad y rigidez matutina. para mover la articulación que presenta artritis que, a veces, puede durar entre una y dos horas.

2.- Aparición de bultos. En las articulaciones dañadas se pueden presentar nódulos reumatoides. Son unos bultos que aparecen sobre las articulaciones afectadas como en los codos, en los nudillos de los dedos, etc.

3.- Piel seca. En la parte del cuerpo en la que hay inflamación, la piel puede resecarse en exceso. Así como producirse sequedad en ojos y boca.

4.- Entumecimiento y hormigueo.  Se puede producir en los pies y en las manos

5.- Fiebre. Sin presencia de alguna enfermedad o causa que la desencadene.

6.- Fatiga. Se puede producir cansancio sin motivo aparente.

7.- Dolor torácico. Se puede notar dolor en el pecho (pleuresía).

En cualquier caso, y tal y como te hemos comentado en un principio, pide un diagnóstico lo antes posible. La detección de la artritis a tiempo te ayudará a aliviar los síntomas que te hemos descrito.

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